25 años encerrado y aún sigue vivo

Nadie en Tailandia imaginaba el horror que se escondía detrás de un pequeño orificio entre dos casas. Llamado “el agujero del infierno”, no sólo fue la prisión de un pobre animal, sino que casi se convirtió en su tumba también. Un rescate que fue muy angustioso, ahora quedará en el recuerdo de sus participantes.

Mono2

Fue gracias a una llamada anónima que recibió el equipo de rescate de la Fundación de Amigos de la Vida Salvaje de Tailandia (WFFT) en Bangkok, que pudieron intervenir. El equipo recibió un correo electrónico con una pista anónima de un residente: él había encontrado un primate encerrado. Ninguno de los rescatistas imaginó que cuando llegasen al lugar para verlo con sus propios ojos, quedarían impactados con este escenario de un “oscuro y sucio agujero”, como se especificó vía mail.

Mono

Cuando los rescatistas llegaron para socorrer a Joe (nombre con el cual lo bautizaron), no podían creer la cara de terror y miedo que tenía el pobre simio. A través de una reja de alambre, pudieron ver la tristeza y pena que ocultaban sus ojos después de estar encerrado por más de dos décadas. Fueron 25 largos y traumantes años los que le pesan en su vida. Aunque todavía no lo sabían, Joe había sido abandonado por su dueño quien no puedo pagar la comisión de los zoológicos locales. Por eso lo dejó escondido desde 1991.

Su condición era tan desconcertante que incluso el fundador de la organización WFFT dijo que: “He visto muchos animales maltratados pero Joe definitivamente resalta. Las imágenes solo muestran una parte de lo mal que estaba”. Por eso el equipo se apuró lo más que pudo para salvarlo.

Mono1

Ese pequeño agujero que fue la casa de Joe por tanto tiempo, no tenía ninguna comodidad: había acceso al agua pero como su techo era tan bajo, dormía bajo una gran pila de basura y excremento. Ni siquiera llegaba luz del sol para que pudiese sentir su delicioso calor, solo y triste, estaba condenado a quedarse allí. El espacio era tan reducido que nunca pudo moverse con facilidad, eso hizo que sus músculos no se fortalecieran y era evidente que estaba en pésimas condiciones.

Fue un trabajo difícil y arduo, pero gracias a la perseverancia de los rescatistas, lograron liberarlo de su prisión. Con una pequeña manta lo arroparon y calmaron para que no escapase. Lo abrazaron y poco a poco Joe fue dejándose querer.

Apenas podía moverse y caminar por lo débil que estaba, pero con mucho amor, cuidados y comida logró recuperar la fuerza que necesitaba. Como se sabe que los simios son animales que agradecen mucho todo lo que se hace por ellos, ahora está feliz en la compañía de sus amigos.

f70c2c9f36025c0f672f00ebaea6c495-800x531

Fue un trabajo difícil y arduo, pero gracias a la perseverancia de los rescatistas, lograron liberarlo de su prisión. Con una pequeña manta lo arroparon y calmaron para que no escapase. Lo abrazaron y poco a poco Joe fue dejándose querer.

ea25e56a43f787a7ce56cc767df18bbe-800x534

Apenas podía moverse y caminar por lo débil que estaba, pero con mucho amor, cuidados y comida logró recuperar la fuerza que necesitaba. Como se sabe que los simios son animales que agradecen mucho todo lo que se hace por ellos, ahora está feliz en la companía de sus amigos.

Si quieres ayudar a esta organización tailandesa con el cuidado y trabajo que hacen por los animales, puedes ingresar a su sitio web oficial o seguirlos en Facebook.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *