La paciencia para entrenar en vídeo

Tener y  a su vez educar a un perro es una de la experiencias más gratificantes para un amante de los animales. Pero también,  es un ejercicio de responsabilidad ya que nos vemos en la obligación de dedicarle horas para su correcta convivencia y adaptación a los demás miembros de la casa.

Todo aquel que haya tenido un perro, sabe que no es nada fácil su educación. Se necesitan horas de paciencia e insistencia y un método adecuado para que el perro aprenda determinados comportamientos. Siempre es mejor el “refuerzo positivo” a la hora de enseñar a un animal.

Siempre me han dicho: “se cazan más moscas con miel que con pistolas” y es una frase que ilustra perfectamente el camino a seguir para la educación de un perro.

De todas formas, la mayoría de nosotros nos damos por satisfechos si conseguimos que nuestro fiel amigo responda a su nombre, no se haga sus necesidades en casa y, los más osados, con que nos de la patita cuando se le pide. Esto que parece una tontería no es poco trabajo. No me quiero imaginar el tiempo que ha tenido que dedicar esta mujer para que sus 16 perros no se muevan ni un milímetro hasta que ella se lo ordena.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *