Enséñale a tu perro a usar la correa

Sin duda alguna unos de los momentos más felices y esperados de nuestras mascotas es la hora de salir de casa. Pero debes saber que nosotros pensamos que el perro quiere salir a pasear, pues esto no es así, los perros quieren salir de cacería.

De hecho debes darte cuenta que cuando tu sacas a tu perro, el can empieza a oler todo a su paso, está siguiendo rastros, y se detiene, se pone alerta y voltea ante el mínimo ruido o movimiento que siente.

La clave de tu liderazgo será en el control del paseo. No debemos permitir que el perro tome el control del paseo o cacería.

Dejándolo salir de primero y a la velocidad que quiera, halándonos fuertemente con la correa, parándose, oliendo y orinando todo a su paso le habremos entregado el liderazgo al perro, así lo indica Carlos Betancourt, entrenador de perros.

•    Colócale  la correa al perro,  camina por toda la casa con él a tu lado, cada vez que el perro tense la cuerda,  te detienes y le pides  que regrese.
•    En el momento que el perro camine a tu lado sin halar la cuerda,  prémialo con palabras suaves o con algo muy sabroso para él, como son: trocitos de salchicha, jamón, queso o sus galletas favoritas. Es muy importante que asocie caminar al lado con el premio o gratificación, por lo que lo premiarás únicamente si camina a tu lado. Y NO para llamarlo cuando haya tensado la cuerda, si lo premias en ese momento querrá tensar la cuerda para que lo premies nuevamente.
•    Con el perro a tu lado, camina, detente, cambia de dirección, comunícale en qué dirección deben ir, sincronicen los pasos, si te mueves  él te sigue, si  te detienes él también lo hará.  Demuéstrale que tienes el control y que él debe dejarse guiar.  Es imprescindible no entrar en un forcejeo a ver quien hala más, porque eso podría transformarse en un juego para el perro.
•    Enséñale la orden de quedarse QUIETO cuando tú te dispongas a abrir la puerta, una vez que lo haya logrado será el momento de salir a la calle.
•    No permitas que el perro salga de la casa antes que tú, una vez en la calle camine normalmente con el perro al lado tal cual lo hicieron dentro de casa, si él hala la cuerda te detienes, lo llamas a tu lado y cuando regrese continúan caminando.
•    No dejes que el perro vaya oliendo y orinando por todos lados, establece un sitio fijo donde pueda hacer sus necesidades.

Con información de Columna Carlos Betancourt

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